Facebook es la red social por antonomasia. A día de hoy, ya cuenta con más de 120 millones de usuarios registrados en todo el mundo, lo que la convierte en una de las comunidades sociales más ricas en contactos. Pero Internet tiene sus peligros y este tipo de redes también. Y es que, figurar en Facebook conlleva riesgos para la privacidad y facilita que un número importante de contactos puedan husmear en nuestro perfil. Las Agencias de Protección de Datos de distintos países ya han alertado del peligro de este tipo de redes, que airean sin reparo, datos personales e información confidencial de los usuarios.
Este es el esperpéntico caso de Kylie Doyle, un teleoperador australiano que se levantó sin ganas de ir a trabajar y le dio a su jefe la típica excusa de catarro del siglo. Todo habría salido bien, si no fuera porque a Kylie se le ocurrió poner en su perfil de Facebook la siguiente frase: “Kyle Doyle no va a ir a trabajar, a la mierda. Todavía estoy de resaca. ¡Toma baja laboral!”. De lo que no se acordaba el chico es de que su jefe (al menos hasta entonces) también formaba parte de su enorme lista de amigos. Lo que le permitía leer el mensaje de escaqueo sin demasiado esfuerzo.
Torpezas aparte, 37 Agencias de Protección de Datos (entre las que se encuentra la española) ya han alertado de los peligros que conlleva interactuar sin ningún control con este tipo de redes sociales. Y es que uno de los principales problemas es la cantidad de datos que viajan de un lado a otro, de la mano de pequeñas encuestas, aplicaciones y grupos que recaban información acerca de gustos y preferencias de los usuarios. Con este pequeño tesoro, las más de 100.000 empresas que se anuncian en Facebook, tienen la oportunidad de publicitar de forma personalizada sus productos. Y todo esto, claro está, con el supuesto consentimiento del usuario.
Facebook ha reconocido un fallo en su arquitectura que permitía a terceras empresas acceder a datos de los usuarios registrados en la red social. El error, ya subsanado, consistía en filtraciones inadvertidas de ciertas claves o «tokens» a cerca de 100.000 aplicaciones durante años. Estas claves permitían a desarrolladores y anunciantes tener acceso a la información personal de los usuarios, sus mensajes e incluso publicar en su muro.
Una vez conocido este problema, la red social ha tomado las medidas necesarias para resolverlo, aunque ha reconocido que el fallo ha existido durante años. Según Symantec, estos tokens filtrados pueden estar almacenados en servidores e terceras compañías o incluso estar siendo utilizados por anunciantes de la red social. Su recomendación es cambiar la contraseña de acceso, ya que esto invalidará los tokens existentes.
Pero todo es remediable. En primer lugar, hay que tener claro que Facebook es un balcón abierto a todo el mundo y que tu perfil se indexa en Google, al igual que los millones de páginas públicas de Internet. Algo que no sucede, por ejemplo, con otras redes sociales como la española Tuenti. Con 3,3 millones de usuarios, esta web sólo ofrece información de la comunidad dentro de su propio espacio. Es por eso que, si utilizas Facebook, conviene ser cauto y seguir estos consejos al pie de la letra:
CONSEJOS Y BUENAS PRÁCTICAS:
• La contraseña de acceso a Facebook debe ser literalmente diferente a la que utiliza para acceder los servicios de banca en línea o cualquier otro en la Internet.
• Utilice la opción para crear grupos como “familia”, “amigos” y “trabajo”. De esta forma una foto de su hijo se la puede enviar solo al grupo “familia” y a nadie más.
• Publique información personal que permita a otros reconocerlo, pero nada que permita a otros robarle su identidad. Evite publicar en exceso información sobre los movimientos, actividades y gustos de su familia.
• Restrinja en el menú de privacidad: que puedan desde algún buscador en Internet encontrar sus datos básicos en Facebook ; que solo usted pueda etiquetar sus fotos; los amigos que puedan ver sus fotos etiquetadas; los amigos que puedan publicar anuncios en su “wall”.
• Evite hacer comentarios sobre el lugar donde labora. Existen casos donde personas fueron despedidas por revelar información privada y hablar abiertamente mal de su lugar de trabajo.
• Elimine las aplicaciones que no utiliza y sea cuidadoso cuando instala una, sobre todo si es de una persona poco conocida.
• Mantenga su equipo actualizado con los últimos parches del programa antivirus y Windows.El criticar y no ver lo positivo que tienen las redes sociales es no querer adaptarse a nuevos tiempos. Dependerá de usted el uso que le dé y los riesgos que quiera asumir.


